VIEJA GRADA ELEVADA

Quique responde con hechos

RCDEPORTIVO

El Deportivo anunció el fichaje sorpresa de Quique González durante la mañana del 20 de julio, en pleno funcionamiento del mercado de verano. No tras las comunes negociaciones, sino ejecutando el pago de su cláusula de rescisión. Una auténtica novedad, teniendo en cuenta la política de incorporaciones del club hasta el momento. El recién aterrizado Carmelo del Pozo dio luz verde a una operación que sacó al atacante de Osasuna con una compensación de 1,7 millones de euros de por medio. Lógicamente, unos manifestaron sus dudas. Otros encendieron inmediatamente las antorchas y sacaron los tridentes del garaje. Quique era un delantero de solo cuatro goles al que nadie conocía y que ya tenía 28 años, o eso decían los despiadados críticos. Algunos de ellos, a su vez, se hinchaban el pecho pregonando lo mucho que sabían de Segunda División.

No conocían, sin embargo, que aquel hombre con moño había salvado prácticamente solo al Almería durante dos temporadas. Tampoco que Diego Martínez lo había reconvertido en un extremo. Olvido selectivo de datos, o directamente ignorancia. El rol diferente que tomó en Osasuna provocó que los 15 y 16 goles que marcó Quique en el Almería durante aquellos dos años bajaran a los tan mencionados dos pares, y despertaron nuevamente una tendencia demasiado de moda durante el verano de reestructuración del Deportivo: machacar antes de ver jugar. ¿Por qué tantas menciones a la cifra de Osasuna y tan pocas a los otros 31 goles? Eso solo lo sabrán quienes en su momento denunciaron el auténtico despilfarro que había hecho el nuevo director deportivo.

Con todavía diez partidos por jugar, Quique tiene a tiro su mejor marca de goles como profesional

Quique afrontaba su segundo año seguido enrolado en un club con el ascenso entre ceja y ceja, pero esta vez lo haría como su delantero referencia. Antes lo era del Almería y ahora del Deportivo, con mejor equipo a su alrededor. Unas circunstancias que, como mínimo, merecían esperar antes de hablar. ¿El resultado? Catorce goles a falta de diez partidos para el final de competición, uno y dos menos que en sus grandes años en el sur de España. Su record como profesional y el liderato del pichichi de Segunda División, que sigue ocupando Enric Gallego con quince, están más que a tiro. Resulta más difícil llegar a los 24 que anotó en 2ºB con el Guadalajara, pero si algo ha dejado claro esta temporada es que el poder de criticar a alguien por no tener un nombre llamativo puede acabar convirtiéndose en un escupitajo hacia arriba. Eso no significa que Quique sea una estrella mundial del fútbol, ni mucho menos, pero tampoco ese fracaso deportivo y económico de proporciones bíblicas que tanto se le criticó a Carmelo del Pozo. Lo que es seguro es que, desde que empezó a jugar, esas voces discordantes se disiparon para no volver.

Quique responde con hechos
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