Natxo González atendió a los medios de comunicación tras el empate del Deportivo ante el Almería (0-0), que amplió más si cabe las malas sensaciones de los coruñeses.
El partido. “Ha sido como preveíamos, de mucho ida y vuelta. Han podido ganar ellos y hemos podido ganar nosotros. La diferencia es el estado de los dos equipos. Ellos estuvieron seguros y sin presión, y nosotros con esas ansias y deseo de conseguir victorias, indecisos, incómodos técnicamente… He vivido estas situaciones y no es fácil salir de ellas”.
¿Cuestionado? “No hay duda de que se va a empezar a cuestionar mi trabajo. Mi única obsesión es estar todo lo que pueda aquí. Esa es mi ilusión. Trabajaré hasta el último día por conseguir los objetivos, como he hecho siempre, y en un porcentaje muy alto no me ha ido mal. Lo recurrente ahora es el entrenador y soy consciente. Sé lo que supone mi cargo. El día que me tenga que ir de aquí me podré ir con la cabeza muy alta. Soy un luchador”.
La racha del Deportivo. “Obviamente me preocupa, pero también sé que no es la primera vez que me pasa, ni será la última. No es fácil jugar con la presión añadida que tienes y los objetivos que te llegan de ti mismo o del vecino. En momentos así todos somos humanos. Llevamos una carga encima de responsabilidad que no nos hace poner sobre el césped lo mejor de cada uno. Hay actitud, corremos, pero no disfrutamos del fútbol”.
¿Jugar en Riazor se ha convertido en un problema? “Ya lo empiezo a dudar…. Jugar en Riazor no nos está ayudando. Quieres contentar a tu gente y darles una alegría, pero esto puede pasar y tenemos que acostumbrarnos a ello. Como las cosas vayan bien los tendremos de nuestro lado, y como no vayan bien no. Hay mucha gente que nos ayuda y otra que no”.
Fijarse en uno mismo. “Tenemos que ser muy cautos. No estamos en condiciones de mirar a otros. Tenemos que ganar nosotros, lo demás no importa”.
