La maduración de Juan Carlos

Juan Carlos Real no pisa Riazor vestido de futbolista desde diciembre de 2014. Que no es poco. Por aquel entonces el mediapunta era un jugador residual dentro del Deportivo de Víctor Fernández, recién ascendido tras una dura campaña en Segunda en la que el coruñés sí fue protagonista. En noviembre de 2018, cuatro años después, Juan Carlos se enfrentó al Deportivo por primera vez en su carrera. Su Almería logró sacarle un punto y doblegarle: “Hemos sido superiores a un gran equipo, uno de los candidatos al ascenso”, dijo entonces. Porque, a pesar de defender otro escudo, Juan Carlos sigue pendiente del Dépor como el que más. Hace lo que haría cualquier aficionado. El más difícil todavía lo vivirá este viernes (21 horas) en Riazor cuando deba volver a enfrentarse al equipo de su vida en el estadio de su vida. Lo hará convertido en el jugador más determinante del Almería.
Fran Fernández, técnico rojiblanco, ha convertido a Juan Carlos en un hombre fijo para sus planes, alineándolo en 28 de los 30 partidos disputados hasta el momento. En ellos ha logrado encontrar la portería rival en ocho ocasiones, y solo una de ellas desde el punto de penalti. Apenas un tanto menos que en toda su temporada anterior, que le vale para ser el segundo máximo realizador del Almería tan solo detrás de las nueve dianas de Álvaro Giménez. La explosión goleadora de Juan Carlos se produjo en el mes de diciembre, cuando logró anotar ante Real Oviedo, Lugo, Elche y Mallorca en cuatro jornadas consecutivas. En el momento de enfrentarse al Deportivo en el Estadio de los Juegos del Mediterráneo (noviembre) llevaba tan solo dos en su cuenta. Por esto y por otras razones, este Juan Carlos de 28 años se ha encargado de convertir en un hecho el estatus de promesa ganado tras su estancia en las categorías inferiores del Dépor.
De A Coruña a Rumanía
Aún así, el camino para consolidarse como un estandarte de la categoría no fue nada fácil. Su estancia senior en el equipo coruñés estuvo marcada por altibajos que incluyeron sendas cesiones a Huesca y Tenerife. Tras este último préstamo salió libre del club de su vida, pero sin rencores. Todo lo contrario: “Pasé media vida en el Dépor y cumplí muchos sueños. Ascendí a Primera, conseguí debutar en la categoría, jugué con ídolos a los que veía por la televisión de pequeño… Ya solo debutar y compartir vestuario con Valerón era un sueño cumplido. No tengo ninguna espinita clavada. Lo valoro todo más con los años”. Juan Carlos sólo fue importante en el curso 13-14, con Fernando Vázquez en el banquillo, y no volvió a serlo hasta que decidió poner rumbo a Rumanía para probar suerte en el Cluj.
En el extranjero triunfó sin miramientos. Fue parte importante en la trayectoria del club, que entre medias implicó la consecución de la Copa de Rumanía. Incluso logró anotar en la final. En el Cluj se convirtió en un jugador capital, comenzando a destapar su faceta de mediapunta goleador (anotó ocho dianas durante la temporada y media en la que vistió los colores del Cluj). Volvió a España en el verano de 2017 para recalar en el Tenerife por segunda vez, completando una buena temporada: cinco goles repartidos en 31 participaciones, sumados a un gran rendimiento en la Copa del Rey (tres goles en tres partidos, uno solo de ellos como titular).
Juan Carlos forma parte del Almería desde verano de 2018, donde ya se ha establecido como un puntal: “Estoy muy a gusto con todo lo que me he encontrado. En Almería se ha cambiado el proyecto. Somos 17 fichajes, la mayoría gente nueva con poca experiencia en la categoría pero que lo está haciendo bien. Hay muy buena sintonía”. Pero el 30 de junio vence su contrato y ya suena como refuerzo en algún equipo de Primera División.
