No hace mucho que el Rayo Majadahonda se disputaba el liderato de 2ºB con el Deportivo Fabril. Los majariegos acabaron por lograr ese honor, y el cruce de campeones de la promoción de ascenso a la segunda categoría los juntó con el Cartagena. La fortuna les sonrió. En el último minuto del último partido, aquel club modesto del Cerro del Espino se había ganado un puesto en la Segunda División por primera vez en su historia. Ocurrió en el 96, cuando un defensor rival se introdujo el balón en su portería tras un saque de banda de los jugadores del Rayo. El delirio fue total. Majadahonda había conseguido un éxito sin precedentes, pero tras las celebraciones tocó sentarse a la mesa y pensar en cómo afrontar el duro año que les esperaba.
Era evidente que el objetivo pasaba por mantener la categoría, y a falta de diez partidos para la conclusión de la temporada cuentan con un buen colchón para lograrlo. Los madrileños ocupan actualmente la 17º plaza con 37 puntos, siete más que la última que obliga a descender a 2ºB. De la mano de Antonio Iriondo, el entrenador del ascenso, han logrado caracterizarse por una oferta de fútbol organizativo que les ha servido para adaptarse correctamente a la Liga 1|2|3. Ahora visitarán Riazor para enfrentarse al primer equipo del Deportivo, cuando hace no muchos meses lo hacían contra el segundo. Y según su entrenador, con la intención de siempre: “Nuestra idea es jugar bien y ganar, estamos en una buena línea. Tenemos un buen campo y un equipo que también quiere jugar, así que vamos a ver qué pasa”.
Clara apuesta por el balón
Aunque la posesión no gane partidos, el Rayo Majadahonda ha protagonizado números realmente destacables en este sentido. Su posesión media de la temporada apenas supera el 53%, pero los de Antonio Iriondo han sido capaces de llevar el peso del partido en más de una ocasión, escenarios difíciles incluidos. Algunas de los porcentajes de posesión de los madrileños dan a entender que el Deportivo puede verse sin el control del balón en más de una ocasión: un 62% en El Sadar, un 58% y un 61% en las visitas a Granada y Cádiz, un 64% en el Carlos Belmonte, un 63% en La Rosaleda completado con otro 64% en la visita del Málaga al estadio majariego…
Los de Natxo González tampoco se libraron en su momento de la intención del Rayo Majadahonda, ya que solo lograron el 46% del balón en el Cerro del Espino. Hasta el momento, el tope de posesión de los de Antonio Iriondo data del 66% que lograron ante el Extremadura como locales. De todas formas, perdieron el partido por 1-4 en un claro precedente que debe animar al Deportivo a no desfallecerse en caso de verse sin la pelota durante varios minutos. Uno de los principales beneficiados de la idea del Rayo Majadahonda es el joven centrocampista argentino Fede Varela, propiedad del Porto. Por él pasan la inmensa mayoría de las jugadas y los planes del equipo.
La explosión de Aitor Ruibal, el atrevimiento de Isaac Carcelén y la aportación de Héctor Hernández
El Rayo Majadahonda ha marcado 32 goles hasta el momento, y casi la mitad (14) están repartidos entre tan solo dos jugadores. Son Aitor Ruibal e Isaac ‘Iza’ Carcelén, los hombres más peligrosos de Antonio Iriondo. El delantero no comenzó muy bien la temporada en lo que se refiere a acierto, pero en los últimos seis partidos ha anotado dos dobletes. El último, en la pasada jornada y saliendo tras el descanso. Por otra parte, ‘Iza’ ha continuado en Majadahonda sus excepcionales números de goles a pesar de desempeñarse como lateral o carrilero. Entre lo que va de temporada y la anterior suma nada menos que 12 dianas entre Liga y Copa del Rey, siendo solo tres de ellas desde el punto de penalti (todos lanzados durante este curso). El Deportivo se encontrará con un teórico defensor que se desempeña realmente bien en posiciones atacantes.
La llegada de Héctor Hernández al equipo tras el mercado de invierno también ha significado un refuerzo interesante a las posibilidades ofensivas del Rayo, aunque sus comienzos en el equipo se asemejan a los de Aitor Ruibal. De todas maneras, el atacante ha aportado tres goles (dos de ellos en forma de doblete). Enero también provocó el aterrizaje en Madrid de Manu del Moral, un clásico del fútbol español que también ha aportado una diana a pesar de gozar de un grado de protagonismo ligeramente menor.
