VIEJA GRADA ELEVADA

La difícil vuelta a casa de Dani Rodríguez

El Deportivo quiere vencer al Mallorca, y uno de los muros que deberá superar para lograrlo tendrá forma de chico de Betanzos. Dani Rodríguez fue en su día uno de los jugadores que aspiraron a llegar lejos en la cantera de Abegondo, factoría que le vio crecer como futbolista y persona durante nada menos que once años. Con debut en el primer equipo incluido. Aquel cuarto de hora de eliminatoria copera contra el Sevilla, en enero de 2010, fue un caramelo dulce que jamás pudo volver a probar. El mediocentro betanceiro, que compartía piso con Juan Domínguez, no pudo seguir los pasos del de Pontedeume y debió conformarse con formar parte durante varios años de un Fabril que sufrió dos descensos a Tercera División. El segundo de ellos fue en cierto modo definitivo, al preceder su salida de la cantera del Deportivo. José Luís Oltra no vio adecuado incluirle en los planes de los “mayores”, así que el de Betanzos tuvo que aprender a sobrevivir lejos del club que le formó.

Tras un largo camino en las botas y varios destinos, Dani Rodríguez vuelve el lunes al Riazor que nunca pisó con el primer equipo para enfrentarse contra él, e impedirle luchar por la promoción de ascenso que también quiere su Mallorca. Sin remordimientos: “Es un día especial para mí porque estuve allí desde los 12 hasta los 23 años, pero ahora me toca jugar un gran partido en un grandísimo estadio. Tengo muchas ganas de volver a mi tierra y ver a mi gente, pero también de sacar un buen resultado”. Aquel Dani Rodríguez preadolescente pudo vivir de primera mano la mejor etapa del Deportivo: “Fui recogepelotas en la Champions cuando era infantil y cadete de primer año. Vi a equipos como el Manchester United, el Arsenal o el Milan. También la remontada contra el PSG”.

José Manuel Aira, que ya había entrenado a Dani Rodríguez en el Racing de Ferrol, lo recluta para su Albacete en 2016. El betanceiro es clave en el ascenso manchego, y por fin se instala en el fútbol profesional.

Su carrera deportiva post-Abegondo le sirvió para asentarse en Segunda División B, donde defendió a dos Racings: el de Ferrol y el de Santander. Rodríguez se ganó el protagonismo que no tuvo en el Deportivo de mayores, se hizo a sí mismo y encontró el camino del gol a pesar de desempeñarse en el centro del campo. Su buena temporada en Cantabria, con un campeonato de grupo pero sin ascenso, provocó que José Manuel Aira levantara inmediatamente el teléfono para llevárselo a su Albacete. Corría 2016, y aquel Dani de 28 años recién cumplidos se reencontraba con el técnico del que cumplió órdenes en el Racing de Ferrol. Tras jugarlo prácticamente todo en el equipo de Castilla-La Mancha, por fin supo lo que es ascender. No lo que es debutar en el fútbol profesional, algo que ya hizo con el propio Deportivo durante aquellos 15 minutos de Copa, pero sí establecerse, y de qué manera. En la categoría de plata el futbolista de Betanzos aumentó más si cabe su importancia en el equipo y se convirtió en su segundo máximo goleador, así que un Mallorca recién ascendido golpeó su puerta para ofrecerle un billete a las Islas Baleares. Ahora, y a punto de cumplir los 31, vuelve a ser titular en un club con el que tiene posibilidades más que reales de ascender a Primera División. La próxima parada para llegar a este objetivo es Riazor.

El mediocentro de Betanzos es ahora fiel a los colores bermellones, pero su pasado deportivista y la condición de rival directo de los blanquiazules no evitan que siga pendiente de lo que haga el Deportivo: “Creo que tiene la exigencia, a nivel de masa social y de club, de conseguir algo más que una clasificación para la promoción. Su año empezó muy bien, pero ahora no está en la mejor de las situaciones. siempre es un equipo peligroso, porque en la plantilla cuenta con muchos futbolistas que han jugado en Primera División. El lunes se juegan todo. Si no son capaces de ganar lo van a tener bastante difícil”. Dani Rodríguez vuelve a casa, pero para invadirla.

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