
Es un todo o nada. Se habla con demasiada facilidad de “finales” en los tiempos que corren, pero hoy el Deportivo afrontará una que sí supondrá la diferencia entre seguir vivo y morir. Enfrente espera un Mallorca en racha y con la moral con las nubes. Los de Vicente Moreno pisarán Riazor con ganas de acrecentar la pésima racha de los coruñeses en su estadio, y así consolidarse definitivamente en los tan ansiados puestos de promoción, pero sus mejorables números como visitante (12º en este aspecto) pesan. En A Coruña ya no debe importar que no se haya logrado el ascenso directo, por lo menos por un día. Solo el estar unidos, vencer y no acabar descolgados de lo que a principio de temporada parecía el más amargo de los premios. La dolorosa derrota en Son Moix de la primera vuelta ya es pasado, y si algo debe ocupar la mente del Dépor es que cuenta con el potencial suficiente como para no morir a falta de dos jornadas para el final de la Liga. A continuación, cinco claves para seguir este trascendental partido con la promoción de ascenso en juego.
1- El golaverage particular. El Deportivo cayó en Mallorca por 1-0, así que si quiere aumentar un mínimo sus posibilidades de clasificación para la promoción no solo debe ganar, sino hacerlo por más de un gol. Los baleares cuentan ahora con seis puntos más que ellos, pero una derrota acrecentada con un resultado relativamente amplio les colocaría a tiro de piedra y empequeñecería más la lucha por el sexto puesto. No habrá ojos que se separen de Cádiz, de todas maneras, porque a pesar de vencer al Mallorca y empatar a puntos con los de Álvaro Cervera, el Deportivo no les superaría en la clasificación por el propio golaverage particular entre ellos. No son razones vanas para ganar, ni un momento que ofrezca margen en caso de no lograrlo, pero Martí tiene muy presente que estos factores no deben servir para generar precipitación: “No debemos tener ansiedad por ganar, sino tener paciencia. Sabemos que hay que ganar, pero desde la tranquilidad para no cometer errores”.
2- El Deportivo ya no depende de sí mismo. Es cierto que la supervivencia del Dépor solo pasa por ganar, pero una hipotética victoria tampoco serviría para garantizar el depender de sí mismo en la lucha por el sexto puesto. El empate del Cádiz en Granada ha provocado una situación realmente complicada para los coruñeses, que por deméritos propios se han ganado no poder asegurar la última plaza de promoción aún en caso de vencer en los tres partidos que quedan. Ganar ante el Mallorca supondría recortar la distancia con ellos a tres puntos y empatar con el Cádiz sin superarles, como se explicó en el punto anterior, pero si andaluces y baleares vencen los dos partidos que quedan se acabó.
Tres victorias del Dépor en los tres partidos que quedan ya no aseguran un hipotético sexto puesto
El Málaga también está a tiro en caso de un nueve de nueve del Dépor, pero dos puntos en dos partidos les servirían para dejar tierra de por medio, así que la baza pasa por superar a alguno de los otros dos. Los calendarios tampoco ayudan, entre otras cosas porque tanto Mallorca como Cádiz se deberán enfrentar a un Extremadura ya salvado.
CLASIFICACIÓN ACTUAL
4º. Málaga, 68 puntos.
5º. Mallorca, 67 puntos.
6º. Cádiz, 64 puntos.
7º. Deportivo, 61 puntos*.
ÚLTIMAS DOS JORNADAS
J. 41: Albacete – MÁLAGA / CÁDIZ – Extremadura / MALLORCA – Granada / Elche – DEPORTIVO.
J. 42: Extremadura – MALLORCA / Sporting – CÁDIZ / DEPORTIVO – Córdoba / MÁLAGA – Elche.
3- Las bandas ofensivas. Una de las grandes bazas del Mallorca pasa por sus jugadores de banda, protagonistas del gran peso ofensivo del equipo. Lago Junior y Aridai Cabrera deberán ser dos hombres a tener en cuenta, ya no solo por su oferta de verticalidad, sino por su olfato goleador. Entre los dos suman 18 goles, y el costamarfileño (autor de once de ellos) es el máximo realizador del equipo. Lo sabrá bien el Dépor, ya que fue su verdugo en Son Moix.
Las bandas del 4-4-2 de Martí también deberán ser clave tras varios partidos por debajo de su nivel, sobre todo por parte de Fede Cartabia. El argentino admitió durante la semana que no está en su mejor momento tras haber superado aquella ristra de lesiones que tanto le lastraron, pero si hay un momento en el que volver al rendimiento anterior es este. La banda izquierda será presumiblemente de Borja Valle o Matías Nahuel, los hombres en los que confía Martí para el puesto. El berciano rindió bien en la victoria ante el Numancia, pero desde entonces su rendimiento ha disminuido hasta el punto de perder la titularidad. Nahuel, por lo menos sobre el papel, ofrece la misma verticalidad que caracteriza a las bandas del Mallorca. La práctica no hace honor a esta teoría. Sea como sea, Martí deberá elegir a uno de ellos para que cargue con un cuarto del peso ofensivo del equipo.
4- La unión equipo-afición. El partido frente al Cádiz significó un punto de inflexión en lo que a este aspecto se refiere, y la visita del Mallorca deberá servir para refrendarlo. Riazor lleva detrás desastres como el del Extremadura y el Rayo Majadahonda, que provocaron un ambiente cuanto menos hostil, pero afición y equipo deben darse cuenta de dos cosas. La primera, que la del Mallorca es seguramente la última bala para seguir vivos. La segunda, que ir de la mano aumentará las posibilidades de victoria de forma exponencial. El deportivismo ya dio un primer paso contra el Cádiz, un segundo en la visita en masa a Lugo y un tercero al ir a animar al equipo a Abegondo durante esta semana de previa. Ahora toca un cuarto que haga volar a los de Martí, y que estos ofrezcan por fin una alegría que a la vez motive más a la afición: “Espero que estén con nosotros, agradecemos su visita porque necesitamos de todos. Tenemos que compensarlo con los tres puntos”, comentó el técnico balear. Quid pro quo.
5- Víspera de una importante Junta Extraordinaria. Por si los motivos puramente deportivos fueran escasos, el Deportivo y sus esferas deberán abstraerse también de la vital Junta Extraordinaria de Accionistas que se celebrará este martes. El partido ante el Mallorca será el último con Tino Fernández en el palco de Riazor, tras aquella dimisión 24 horas después de la derrota frente al Extremadura. Esta decisión supuso una tormenta institucional y una carrera por sustituirle en la que todos los candidatos dejaron claro que no tenían intención alguna de influir en el rendimiento deportivo del equipo, pero la proximidad de la fecha clave está ahí. Será vital dejar el proceso de lado durante, por lo menos, dos horas.
