VIEJA GRADA ELEVADA

Duro inicio para un equipo combativo y lastrado por las lesiones

SINDO NOVOA (BASQUET CORUÑA)

Corren malos tiempos para el Básquet Coruña en lo que al aspecto deportivo se refiere tras el primer mes del calendario de la LEB Oro completado. Después de una pretemporada marcada por la primera expedición internacional del club que acabó con la Coupe Landolt suiza en las vitrinas del conjunto naranja -tras imponerse por 78-84 al Neuchatel y 86-80 al Scadafi en la final- las sensaciones dadas por la plantilla de Gustavo Aranzana daban esperanzas a la afición. Sin embargo, la llegada del fuego real de la Liga ha dejado a la entidad naranja con un premio menor al merecido en el primer mes de competición. Tras la disputa de los primeros cinco encuentros de la LEB Oro, el equipo dirigido por Aranzana sólo ha podido llevarse la victoria ante el Valladolid (95-90) en la jornada inaugural del campeonato. El equipo se sitúa 15º, sólo por encima del Prat, Cáceres y Araberri (que aún no ha estrenado su casillero de victorias) en la tabla. Una situación que, pese a poder generar algún tipo de incertidumbre, no refleja la realidad de una entidad lastrada por la mala fortuna y las lesiones.

A la ya conocida baja de Larry Abia –capitán del conjunto naranja tras la marcha de Ángel Hernández y Sergio Olmos- por una lesión de rodilla se le han sumado lesiones como la de Zach Monaghan y Quinton Stephens o Carlos Martínez, de baja entre diez y doce semanas por una fractura de la base del quinto metatarsiano del pie derecho. Precisamente tras la lesión del coruñés –que volvía este verano a la entidad tras nueve años fuera- el club naranja tuvo que fichar al escolta Andrés Miso para ocupar el puesto del alero mientras este no se recupere. Un factor que ha sido decisivo a la hora de cambiar el estilo de juego que pretendía proponer Aranzana desde la pretemporada, donde se destacó que, dada la juventud de la plantilla, se vería a uno de los equipos más atléticos de la categoría. Pero el escaso número de jugadores a causa de las lesiones ha provocado que el equipo tenga que bajar esa potencia que se le presuponía.

Tampoco ha ayudado mucho la exigencia del calendario en estas primeras fechas, en las que el Básquet Coruña ha tenido que medirse a los grandes “cocos” de la competición. Tras la primera victoria ante Valladolid, los de Aranzana pusieron en aprietos al Betis (96-88) y al Palma (76-79), que terminaron tumbando a los coruñeses tras la lesión de Zach Monaghan y un triple en el último segundo, respectivamente. Los últimos tropiezos, ante Prat (76-66) y Bilbao Basket (64-74), volvieron a presentar a un equipo batallador. En el partido ante los catalanes, la mala fortuna en el tiro de campo ante los catalanes (solo 38% de tiros de campo anotados) se cebó con los coruñeses; mientras que ante los vascos el factor decisivo estuvo en la línea de tiros libres.

Pese a los resultados, sí se han visto cambios importantes en el equipo. Jugadores como Bulic (29), Uchendu (32) o Araujo (36) han conseguido dotar de un mayor dominio en el rebote al club, algo de lo que se venía adoleciendo en las últimas campañas. El propio Araujo es, además el máximo anotador del equipo, con 54 puntos y un promedio de 10’8 puntos por partido, seguido por el nigeriano Ogbueze (10’2) y Sabin Tyler (9). Mimbres a los que aferrarse después del primer mes de competición, y que a buen seguro se verán beneficiados de la vuelta del gran líder sobre la cancha para los naranjas: Zach Monaghan. El de Chicago sólo pudo disputar los 2 primeros partidos, y suma un promedio de 15’5 puntos y 6 asistencias por partido.

En noviembre, Cáceres, Palencia, Ourense, Melilla y Granada pondrán a prueba a los de Gustavo Aranzana, que a buen seguro estará deseando comenzar a brindar victorias a la afición.

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