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El Dépor no hizo pleno de triunfos las tres últimas veces que jugó tres partidos consecutivos en Riazor

Jugar tres partidos consecutivos como local suele ser considerado como un fenómeno excepcional. O al menos eso dice la teoría, porque en A Coruña la práctica ha demostrado que algo inusual también puede dejar de serlo. Este marzo el Deportivo disputará tres jornadas seguidas en Riazor en una etapa considerada vital en la lucha por el ascenso. Recibirá, por este orden, a Alcorcón (lunes 4, 21:00h), Las Palmas (domingo 10, 20:00h) y Almería (fin de semana del 24 de marzo) porque antes de este último partido debía estar el que no se va a disputar ante el Reus. Pero no es ni de lejos la primera vez que le ocurre en lo que llevamos de década. Pasó en tres ocasiones y el Deportivo nunca pudo ganar los tres partidos.

Tan solo hay que remontarse a la temporada 16-17 para encontrar los últimos casos en los que el Dépor se vio obligado a ser triple anfitrión. Entre el 8 y el 19 de marzo de 2017 Riazor fue el escenario de tres duelos que, a su modo, se ganaron un pequeño hueco de honor en la hemeroteca. El primero fue frente al Betis, correspondiente a la jornada 21 de competición y jugado tres días después de la jornada 26. ¿La razón? Un temporal que asoló toda Galicia durante el primer fin de semana de aquel febrero y afectó a la entonces maltrecha cubierta del estadio de Riazor. Fue la primera vez en la historia del Deportivo que se aplazo un partido en A Coruña.

El Deportivo empató ese partido ante el Betis (1-1) y pocos días después recibió al Barcelona, que visitó Galicia con la resaca de la remontada frente al PSG, pero cayeron en Riazor por 2-1. Joselu y Álex Bergantiños fueron los artífices de una gran alegría que hubiera sido incluso mayor la semana siguiente en caso de vencer al Celta en el coliseo blanquiazul, pero todo acabó con un 0-1 a favor de los vigueses.

La temporada 16-17 no solo ofreció ese triple partido, sino que tres meses antes una mezcla de acontecimientos relacionados con la Copa del Rey y los parones internacionales provocaron que el Deportivo recibiera a Osasuna, Betis y Alavés (estos dos últimos en partidos correspondientes a la competición copera) de forma consecutiva. Este tramo supuso dos victorias y un empate (2-0, 3-1 y 2-2 respectivamente). Por si fuera poco, si se echa la vista hacia horizontes más lejanos también se puede divisar otro triple partido en Riazor durante el curso 14-15, que consistió en un doble choque ante el Málaga (un empate en Copa y una derrota en Liga marcadas por el asesinato de Jimmy, producido días antes) y una victoria ante el Elche que en su día salvó la cabeza de Víctor Fernández (1-0).

No es la primera vez, sin embargo, que le ocurre esto al Dépor en Segunda División. En la temporada 11-12 (la primera en la categoría de plata tras veinte años en Primera) el equipo entonces entrenado por José Luís Oltra se vio inmerso en la huelga de futbolistas que obligó el aplazamiento de la Jornada 1, lo que provocó que un Riazor todavía sin reformar recibiera de seguido a Recreativo, Hércules y Girona (este último en Copa). El Deportivo acabó ganando a Recreativo y Girona (1-0 y 5-1), pero cayó derrotado ante el Hércules (0-1).

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