
Solo queda un paso. La penúltima prueba del año merecía uno de gigante y el Deportivo no se arrugó a la hora de darlo, con una victoria (2-0) que le acerca tanto a Primera División que cualquier otra circunstancia solo cabría en los guiones más crueles. Lo logró tras salir triunfante de un auténtico envite que por momentos mutó en caos: una tarjeta roja, un gol antológico de falta, un futbolista empapado en sangre, un gol fantasma aceptado como tal y varias tanganas entre los dos contendientes de un partido que se convirtió en batalla. Desenlace perfecto para una previa de igual enjundia, en la que el deportivismo se echó literalmente a la calle para apoyar a sus guerreros.
Para afrontar la primera vuelta del examen definitivo Martí apostó por su clásico 4-4-2, dándole entrada al ya recuperado Quique González para refundar la asociación con Carlos Fernández que tantas alegrías dio en la primera vuelta. Aún así no comenzaron bien las cosas para sus intereses, porque el Mallorca se hizo valer y dominó totalmente los primeros compases del encuentro. Poco hizo trabajar a Dani Giménez, pero los hombres de Vicente Moreno se creyeron por un momento que podían hacer algo grande en un Riazor anfitrión de casi 30.000 almas. El Deportivo se vio en ocasiones superado, y sobrevivió a base de balones aéreos aislados y arranques de calidad del genial Edu Expósito. Fue Fede Cartabia el que desniveló la balanza a favor de los de blanquiazul, con un tanto de falta directa que sorprendió tanto a Manolo Reina como a todos los presentes. Uno de los futbolistas llamados a hacer cosas grandes desde principio de año apareció, una vez más, cuando más lo necesitaban sus compañeros. El Dépor ganaba 1-0, ya lejos de la trampa inicial de los baleares.
Marc Pedraza, expulsado, mandó a Álex Bergantiños al hospital con una entrada tan salvaje como alejada de cualquier mala intención
Entonces comenzó la guerra. Marc Pedraza, centrocampista de contención del Mallorca, cometió una entrada tan salvaje como carente de intención que dejó a Álex Bergantiños en el suelo. El coruñés sangraba y el mallorquinista veía la tarjeta roja directa, pero Riazor ni la celebró. Lo importante era el estado de salud del gran capitán del Deportivo, que debió abandonar el campo en camilla para dirigirse directamente al hospital con un aparatoso corte en la cara. En menor medida, pero el drama continuó con otra baja inesperada para los locales. Somma, aquejado de molestias musculares, también se vio obligado a dejar el verde y obligó a Martí a realizar su segunda sustitución en apenas media hora. Los sustitutos fueron Vicente Gómez y David Simón, este último ocupando el lateral derecho de un Bóveda que pasó a ser central.
Reanudación mediante, Vicente Moreno se dio cuenta de lo que había y trazó un plan conservador para irse vivo de unas circunstancias tan aciagas. El Mallorca se vio con un gol en contra y un hombre menos en poco más que un abrir de ojos, así que dio el 1-0 por bueno, sustituyó a Leo Suárez (atacante) por Baba (centrocampista) e intentó anular el ritmo trepidante que había adquirido el Deportivo. Había que jugar con las ansias de los coruñeses por marcar un segundo gol que facilitaría más las cosas, y si sonaba la flauta cazar una contra. Desafortunadamente para sus intereses, Quique González dobló la ventaja blanquiazul a falta de diez minutos con un gol que tardó en ser validado. El atacante vallisoletano cazó un balón en el área pequeña, remató de forma acrobática en semifallo y el balón -que ya estaba dentro- fue rechazado cerca de la línea por un defensor. El linier de turno y el colegiado gozaron de la compañía más numerosa de su vida hasta que concedieron el evidente tanto que convertía en vencedor de la primera batalla al Dépor. La guerra, sin embargo, no tendrá un ganador definitivo hasta el próximo domingo.
FICHA TÉCNICA
Deportivo: Dani Giménez; Eneko Bóveda, Domingos Duarte, Somma (David Simón, min. 45), Saúl García; Álex Bergantiños (Vicente Gómez, min. 41), Edu Expósito, Pedro Sánchez, Fede Cartabia (Borja Valle, min. 83); Quique González, Carlos Fernández.
Mallorca: Manolo Reina; Joan Sastre, Martin Valjent, Antonio Raíllo, Estupiñán; Marc Pedraza, Salva Sevilla (Fran Gámez, min. 78), Leo Suárez (Baba, min. 52), Dani Rodríguez; Lago Junior, Abdón Prats (Ante Budimir, min. 63).
Goles: 1-0 (Fede Cartabia, min. 36). 2-0 (Quique, min. 80).
Árbitro: Trujillo Suárez, tinerfeño. Expulsó a Marc Pedraza (Mallorca) por roja directa. También amonestó a Sastre, Leo Suárez, Xisco Campos (fuera del campo), Lago Junior y Raíllo en los baleares. Edu Expósito y Pedro Sánchez la vieron en el Deportivo.
Incidencias: Riazor, 29.363 espectadores. Ida de la final de la promoción de ascenso. Álex Bergantiños, del Deportivo, debió abandonar el campo e irse al hospital tras una entrada del mallorquinista Marc Pedraza.
