Si alguien tiene la tentación de minusvalorar un triunfo en Segunda División puede asomarse a la realidad del Deportivo, que sudó tinta china para volver a la senda de la victoria, ruta por la que no circulaba desde el pasado 10 de febrero. Sumó al fin tres puntos (1-2) el equipo con José Luis Martí al mando, para no despistarse de los puestos de promoción y mirar hacia el fin de semana con la esperanza de que tropiece alguno de los equipos que le preceden.
Quedan seis jornadas por dilucidar y quienes ya dieron la temporada por finiquitada en fracaso puede que tengan que comerse sus palabras. Con carencias, con esa cierta tibieza que ya es seña de identidad y esa capacidad para meterse en líos de jugar con inferioridad numérica sin dar media patada, el Deportivo ofreció largos tramos de buen tono. Mostró una luz después de tanta oscuridad. Abrió el partido como un cohete, con dos goles en ocho minutos, pero sobre todo con una fluidez que ya ni se recordaba.
Martí armó al equipo en un 4-4-2 en el que los extremos, Cartabia y Borja Valle, apoyaban por dentro en busca de superioridades. Por ahí se convirtieron en indetectables. El primer incendió que generaron valió un golazo, una sucesión de combinaciones que resolvió Borja Valle tras entrar por el corazón de la defensa numantina, que poco tuvo de ello. El Deportivo mandó en esa puesta en escena, entendió el juego, cubrió bien los espacios, tuvo la movilidad de que careció en pasados exámenes y obligó al rival a una persecución. Una figura brilló en esos momentos, lo hizo durante los 77 minutos que estuvo sobre el campo: Carlos Fernández orientó el juego de ataque de su equipo, mejoró cada balón que le llegó. Su presencia es capital porque eleva el nivel del colectivo. Si logra estar activado hasta el final de la temporada el Deportivo puede soñar con lo que se proponga.
En ventaja y mandón con la pelota, el Deportivo también supo definir en la estrategia, en un saque de esquina que definió Somma en el segundo palo y mostró la importancia de levantar la pelota en ese tipo de suertes y asegurar una opción de remate. Durante los minutos que siguieron el equipo de Martí se hizo fuerte con la pelota, la gestionó desde bien atrás, desactivó con ella al Numancia, que padeció un calvario, errático, fallón en los pases, sin confianza tras sumar apenas un triunfo en las últimas ocho jornadas. Al final fueron nueve entre peticiones de dimisión del entrenador. En todas partes cuecen habas.
Pero nada es lineal para el Dépor. El Numancia quiso crecer a base de casta, del esfuerzo de Higinio, un peleas en la delantera. Apenas encontró opciones con intentos lejanos que apenas hicieron desperezarse a Dani Giménez, pero les llegó el aliento en una segunda parte a todo o nada en la que encontraron ayuda arbitral. Somma cometió al filo del descanso una inocua falta en medio campo que el colegiado castigo con una amonestación y con algo más de veinte minutos por jugar vio la segunda tarjeta amarilla en un salto con Diamanka en el que abrió el brazo de manera más vistosa que dañina.
Para entonces el Deportivo andaba haciéndole una ronda al tercer gol para cerrar el partido. Lo tuvo Carlos Fernández, lo dejó pasar en un remate que le salió centrado. El Numancia tomó excesivos riesgos y los blanquiazules acechaban, con todo el arsenal al que había recurrido Martí sobre el campo. Pero la expulsión del central italiano cambió el sentido del partido. Aritz López Garai, el técnico local, levantó al equipo en armas. Conformó una línea de cuatro delanteros y dio la orden de cambiar el estilo y empezar un bombardeo. Entre pelotazos se achicó el Deportivo, tembloroso como corresponde a un cuadro tan dañado por el sinsabor. No dejó de rondar el gol ante Dani Giménez. El meta sacó con la punta de los dedos un remate de Guillermo que repelió en el larguero con diez minutos y la prolongación por jugar. Justo antes de cumplirse los noventa se desquitó tras una contra que Pedro Sánchez no supo acabar y propició la respuesta rival.
El descuento fue una agonía. Poco faltó para un empate que hubiera sido un disparo al corazón del deportivismo. Por una vez todo acabó bien.
FICHA TÉCNICA
Numancia: Campos; Markel, Atienza, Escassi, Ganea; Diamanka, Ledes, Villalba (Borja Viguera, min. 75); Yeboah (Guillermo, min. 59), David Rodríguez, Higinio.
RC Deportivo: Dani Giménez; Bóveda, Domingos, Somma, Caballo; Cartabia (Íñigo López, min. 71), Bergantiños, Expósito, Valle (Pedro, min. 70); Quique, Carlos (Vicente, min. 78).
Goles: 0-1, min.2: Borja Valle. 0-2, min.8: Somma. 1-2: Guillermo, min.89.
Árbitro: Milla Alvéndiz, del Comité andaluz. Expulsó a Somma por doble amarilla y amonestó a Valle y Expósito en el Dépor y a Higinio y Atienza en el Numancia.
