
Era mediocentro en Colombia y alguien pensó al llegar al Deportivo que podía ejercer otro rol. Treinta jornadas después Didier Moreno grita que debe jugar por delante de la zaga. Lo hace con juego y con palabras. Y con el respeto que destila en el día a día. Se trata de una persona que ha impactado en el club por su talante. Ahora quiere empezar a hacerlo por su fútbol. Estas son sus impresiones antes del partido que aguarda en el Carlos Tartiere.
Su posición en el campo. Actuar de pivote es más de mis características. Estoy agradecido porque se me dio la oportunidad sabiendo la gran competencia que hay en esa posición con Álex y Mosquera, que son los capitanes y pilares del equipo. Lo disfruté, lo venía esperando. La idea es seguir. Yo trabajo para aportar desde el lugar que toque, en el campo, fuera de él o en el banquillo.
El respaldo del club. Tenemos todo una relación muy buena, no sólo con el entrenador sino con todo el cuerpo técnico, los jugadores o la parte administrativa del club. Siempre me han dado respaldo y eso me mantenía tranquilo a la espera de una oportunidad. Las palabras del míster me enorgullecen porque soy un trabajador incansable. En el día a día me entrego al máximo.
Tres puntos importantes. La necesidad de ganar partidos es para todos, no de unos más que otros. Pero no vamos a mirar para los demás sino centrarnos en lo nuestro. Tenemos el deseo de poder sumar tres puntos en Oviedo y poder plasmar en el campo lo que hemos venido trabajando. Tenemos todas las armas para competir y sumar. Queremos entrar en sintonía con el partido desde el principio sabiendo que el rival no es fácil.
El apoyo de la gente. Siempre tenemos el acompañamiento de la hinchada. Les vemos en todos los campos y nos sentimos más cómodos con ellos. Sentimos su respaldo y que hay miles de personas que nos mandan energía positiva.
