El Deportivo vive instalado en una etapa de aleatoriedad y escaseza de coherencia, y convirtió una oportunidad más de enmendarlo en otro aliciente para la preocupación. Natxo González dedicó esta Jornada 31 a un nueva prueba con fuego real, mientras sus convocatorias, alineaciones y cambios muestran a un técnico cada vez más confuso. Todo ello, de nuevo, en la visita de un rival a priori inferior sin respeto al que por entonces fue uno de los equipos más temidos de la categoría. El Almería pisó Riazor con valentía y descaro, y aprovechó esta situación para sacar un empate (0-0) que bien pudo convertir en victoria. La única diferencia entre un resultado y otro tuvo un nombre propio: Dani Giménez.
Muchos se preguntaron antes del inicio si estas dos semanas de descanso físico y mental habían servido para aclarar las ideas, pero nada más comenzar el partido se pudo adivinar lo que iba a ocurrir en los noventa minutos: una grave falta de ideas de un Deportivo sumido en la improvisación, que se presentó al campo con una doble delantera formada por Pedro Sánchez (que acabó el partido de lateral derecho) y un inédito Christian Santos. El primer balón dividido, nada más pitar el colegiado, fue para el venezolano. Natxo había planeado el partido temiendo la presión adelantada del Almería, así que recurrió a lo básico: balones al delantero y más fuerza en el centro del campo, así que Didier Moreno (que en general completó una buena actuación) también fue de la partida por un Mosquera que se quedó en la grada. Edu Expósito y Diego Caballo tampoco pudieron jugar, pero por sanción.
Era un intento de plan más para procurar darle la vuelta a las cosas, pero José Corpas tardó poco en avisar de que el Almería no iba a ser un mero invitado a la demostración. El extremo clavó un balón en el palo de Dani Giménez a los pocos minutos del inicio, destrozándole al Deportivo cualquier atisbo de tranquilidad. A partir de este momento empezó el caos para los de la camiseta blanquiazul, que apenas inquietaron a René durante el primer período. La única oportunidad importante la tuvo Pablo Marí tras un saque de esquina de Pedro Sánchez, pero el remate del central rozó el larguero. Una vez más, balón parado para compensar la escasa producción ofensiva a balón corrido. Mientras, un Vicente Gómez superado procuró dar algo de fútbol al equipo sin éxito. La intensidad deportivista también brilló por su ausencia, así que el Almería empezó a atreverse a hacer la de los Fifa antiguos: darle el balón al bueno y que se lleve a todos. El bueno en cuestión fue Juan Carlos Real, que en su regreso a Riazor estuvo a punto de batir a Dani Giménez.
La segunda mitad ofreció a un Deportivo más alocado, pero todavía inocente. La inmensa mayoría de sus incursiones ofensivas acabaron en nada. Un pobre cabezazo de Pedro Sánchez en el área pequeña se convirtió en la más clara de los locales hasta el momento. El Almería, mientras, se dedicó a aguantar y aprovechar contraataques, siendo fruto muchos de ellos tras malas ejecuciones de balón parado del Dépor (aspecto pobremente realizado tras el descanso). Los de Fran Fernández pudieron conseguir el gol en una de estas tesituras, cuando los visitantes convirtieron un muy mejorable saque de esquina local en un mano a mano de Corpas frente a Dani Giménez, pero el veterano portero salvó a su equipo con una gran intervención.
No fue la única que tuvo el Almería, que vio cómo la defensa endeble del Deportivo también permitía crearle peligro con jugadas más elaboradas. Los andaluces pudieron llevarse el partido perfectamente, pero un último y tardío arreón del Deportivo (ya con el luso Vítor Silva en el campo) acabó cortando su optimismo. Los coruñeses (con Pedro en el lateral derecho y David Simón en el izquierdo) pudieron agenciarse la flor en una última jugada de estrategia, cuando Domingos Duarte no pudo superar a René tras quedarse solo en el área. El 0-0 y la prolongación de la crisis ya era una realidad.
Ahora toca irse de Riazor para visitar al Real Oviedo (domingo 31, 18h), y alguno incluso lo agradecerá. El Dépor se coloca ahora a cuatro puntos de distancia con respecto al ascenso directo, en una jornada en la que todavía deben jugar Granada, Málaga, Albacete y Mallorca.
FICHA TÉCNICA
Deportivo: Dani Giménez; Saúl (Vítor Silva, min. 78), David Simón, Pablo Marí, Domingos Duarte; Didier Moreno, Fede Cartabia, Borja Valle (Matías Nahuel, min. 67), Vicente Gómez; Pedro Sánchez, Christian Santos (Quique, min. 78).
Almería: René; Iván Martos, Owona, Saveljich, Romera, De la Hoz; Eteki, Juan Carlos (Chema, min. 79), Luis Rioja (Rocha, min. 89), José Corpas (Narváez, min. 73), Álvaro Giménez.
Árbitro: Trujillo Suárez, del comité canario. Mostró tarjeta amarilla a Vicente Gómez y Fede Cartabia en el Deportivo. Por parte del Almería la vieron Saveljich, De la Hoz, René y Álvaro.
Incidencias: Partido correspondiente a la Jornada 31 de La Liga 1|2|3, disputada en el Estadio ABANCA-Riazor ante 16.086 espectadores. Un sector de la afición entró al recinto a los cinco minutos del inicio a modo de protesta por las políticas de Javier Tebas. Además, durante el descanso tuvo lugar un homenaje a Irene Blanco, campeona mundial juvenil de halterofilia.
